Economía
Medir para competir: la metrología como infraestructura estratégica para la economía de México
El Centro Nacional de Metrología impulsa la calidad, la innovación y la competitividad de los sectores productivos; su trabajo cobra especial relevancia ante el crecimiento de industrias como la automotriz, aeroespacial, energética y de semiconductores.
En la economía moderna, medir correctamente no es un asunto exclusivamente científico o técnico: es una condición indispensable para producir, comerciar, competir y garantizar la calidad de bienes y servicios.
Desde el peso de un recién nacido hasta la cantidad exacta de un medicamento, el litro de gasolina que recibe un consumidor, el kilogramo de tortilla que compra una familia o la precisión con la que se fabrica un componente automotriz, la metrología está presente prácticamente en todos los ámbitos de la vida económica.
Así lo explica el maestro Arquímedes Ruiz Orozco, director general del Centro Nacional de Metrología (CENAM), quien destaca que esta disciplina tiene un impacto directo en tres grandes áreas: la calidad de vida de la población, el comercio nacional e internacional y la productividad y competitividad de los sectores productivos.
Medir para generar confianza
La metrología es la ciencia de las mediciones y, de acuerdo con Ruiz Orozco, su importancia económica parte de algo fundamental: medir permite conocer y conocer permite tomar decisiones.
El CENAM, coordinado por la Secretaría de Economía, tiene entre sus responsabilidades mantener los patrones nacionales de medida y las referencias que permiten dar trazabilidad a las mediciones realizadas en México.
A través de calibraciones, pruebas y referencias técnicas, la industria puede comprobar que sus instrumentos de medición funcionan correctamente y que sus productos cumplen con las especificaciones requeridas.
Tenemos que medir para demostrar con calidad lo que hacemos
Plantea el director del organismo.
La trazabilidad de las mediciones permite que una empresa tenga certeza de que sus procesos y productos cumplen con parámetros técnicos reconocidos, algo particularmente importante cuando esos productos buscan ingresar a mercados internacionales.
De la tortilla al medicamento
La importancia de la metrología puede entenderse también desde la vida cotidiana.
Cuando un consumidor compra un kilogramo de tortilla espera recibir exactamente un kilogramo. Cuando carga combustible, espera que el litro que paga sea realmente un litro. Cuando toma un medicamento cuya prescripción establece una determinada cantidad de ingrediente activo, necesita confiar en que esa cantidad sea la correcta.
En el ámbito de los laboratorios clínicos ocurre algo similar. La precisión de los equipos y la correcta calibración de los instrumentos son fundamentales para reducir el riesgo de resultados erróneos y contribuir a que médicos y pacientes tomen decisiones con información confiable.
La metrología también participa en la cadena alimentaria, donde la medición de contaminantes, residuos y otros parámetros permite verificar que los productos se encuentren dentro de los límites establecidos para su consumo.
Para Ruiz Orozco, la lógica es sencilla: la medición aporta certeza, y la certeza genera confianza económica.
Una fortaleza para la industria automotriz
México cuenta con una importante industria automotriz y una extensa cadena de proveeduría. En este sector, explica el director del CENAM, la precisión de las mediciones puede determinar incluso la seguridad y confiabilidad de un vehículo.
Un automóvil puede incorporar alrededor de mil 100 tipos de tornillos y cada uno requiere determinadas condiciones de apriete.
Un tornillo insuficientemente apretado puede representar un problema; uno excesivamente apretado también puede provocar daños. Por ello, el llamado torque o par torsional debe medirse con gran precisión.
El CENAM desarrolló referencias nacionales para este tipo de mediciones y, a partir de la transferencia de conocimiento, participó en proyectos que permitieron a empresas automotrices instalar capacidades de calibración dentro de sus propias instalaciones.
Ruiz Orozco relata que una empresa alemana que visitó México identificó en el CENAM un desarrollo tecnológico que incluso no tenía disponible en su casa matriz.
El caso, sostiene, muestra que la metrología no solamente permite calibrar instrumentos: también puede convertirse en una herramienta de desarrollo tecnológico e innovación.
Incluso el color se mide
En la industria automotriz la calidad no se limita a componentes mecánicos.
El color de un vehículo también puede ser objeto de medición. Lo que para el consumidor puede parecer simplemente "blanco", "rojo" o "azul", técnicamente puede tener diferentes tonalidades.
La medición permite asegurar que un determinado color pueda reproducirse de manera consistente entre diferentes lotes de producción.
Ese principio de repetibilidad y reproducibilidad es esencial para mantener estándares de calidad en una producción industrial de gran escala.
El CENAM trabaja además en capacidades de medición que pueden contribuir a simplificar procesos industriales. Ruiz Orozco refiere que, en determinados procesos de evaluación automotriz, el desarrollo de capacidades metrológicas permitió reducir de aproximadamente 400 pruebas a alrededor de 30 capacidades de medición consideradas esenciales para determinadas variables críticas.
El reto de los semiconductores
Uno de los mayores desafíos tecnológicos para México está ahora en los semiconductores.
La miniaturización de los componentes electrónicos obliga a realizar mediciones cada vez más precisas en dimensiones, características eléctricas, térmicas y otros parámetros.
El CENAM participa en trabajos con la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, centros públicos de investigación, universidades e industria para fortalecer capacidades relacionadas con el diseño, fabricación, sensores, mediciones y pruebas de semiconductores.
La metrología, explica Ruiz Orozco, atraviesa prácticamente toda la cadena: desde el diseño y fabricación hasta la validación de procesos y productos.
El objetivo es que México no permanezca únicamente como consumidor de tecnología, sino que avance progresivamente hacia el desarrollo de capacidades propias.
En ese sentido, el director del CENAM adelantó la realización de un foro internacional sobre semiconductores y metrología en Querétaro, previsto para noviembre, en el que se abordarán tendencias, estándares, inteligencia artificial y alianzas entre los sectores relacionados con estas tecnologías.
El tema adquiere especial relevancia en el contexto de la revisión del T-MEC y de las estrategias para incrementar el contenido nacional y regional de los productos fabricados en Norteamérica.
Sonora, territorio de oportunidad
Para Sonora, entidad con una fuerte vocación industrial, minera, energética, agropecuaria y exportadora, la infraestructura de la calidad representa una oportunidad estratégica.
Ruiz Orozco señala que el CENAM busca fortalecer sus vínculos con instituciones y organismos regionales, entre ellos universidades y cámaras empresariales, para identificar necesidades específicas de los sectores productivos.
Uno de los campos que considera especialmente relevantes es el energético.
Sonora posee condiciones privilegiadas para la generación de energía solar y, en este ámbito, la metrología permite evaluar el comportamiento y eficiencia de materiales y componentes utilizados en sistemas fotovoltaicos.
La calidad de los materiales puede tener efectos directos sobre la eficiencia de los paneles. Factores como temperatura, humedad, radiación solar y envejecimiento pueden modificar el desempeño de determinados materiales, por lo que su medición resulta fundamental.
Otro reto señalado por el director del CENAM es el desarrollo de capacidades nacionales y regionales relacionadas con las baterías de litio para vehículos eléctricos, actualmente dependientes en buena medida de proveedores extranjeros.
Para Sonora, donde confluyen proyectos energéticos, automotrices, mineros y tecnológicos, fortalecer estas capacidades podría contribuir a desarrollar cadenas de proveeduría con mayor contenido tecnológico.
La metrología también facilita el comercio internacional
Las mediciones pueden convertirse incluso en una herramienta para resolver controversias comerciales.
Ruiz Orozco recuerda casos en los que productos mexicanos destinados a mercados internacionales fueron cuestionados por supuestamente incumplir determinados parámetros.
Uno de ellos involucró aguacate destinado a Estados Unidos, donde las mediciones permitieron demostrar el cumplimiento de los límites establecidos para determinados residuos.
Otro caso correspondió a un lote de tequila cuestionado en Japón por la supuesta presencia de metanol. Las mediciones realizadas permitieron aportar evidencia técnica respecto de las características del producto.
Estos casos ilustran el concepto de obstáculos técnicos al comercio: cuando un producto mexicano debe cumplir normas y parámetros establecidos por otro país, contar con capacidades nacionales de medición permite demostrar técnicamente su calidad y facilitar su acceso a los mercados.
"Hecho en México" debe significar calidad
Para el director del CENAM, uno de los grandes retos consiste en que el concepto de "Hecho en México" esté acompañado de calidad, innovación y capacidad tecnológica.
No basta con producir; es necesario demostrar que lo producido cumple con especificaciones técnicas y estándares que permitan competir tanto en el mercado nacional como en el internacional.
En un escenario donde distintos países buscan incrementar su participación en las cadenas globales de suministro, la capacidad de demostrar la calidad de un producto se convierte en una ventaja competitiva.
Tenemos que cuantificar lo que hacemos
Sostiene Ruiz Orozco, retomando una idea atribuida a William Thomson, Lord Kelvin: aquello que puede medirse y expresarse mediante números puede conocerse con mayor precisión.
El desafío: pasar de usuarios a desarrolladores de tecnología
El mensaje del director del CENAM hacia las nuevas generaciones va más allá de la metrología.
México, explica, ha sido durante décadas un importante usuario y comprador de tecnología. El desafío consiste en avanzar hacia una mayor apropiación del conocimiento y, posteriormente, hacia el desarrollo tecnológico y la innovación.
Para ello, considera indispensable formar recursos humanos especializados, fortalecer la vinculación entre universidades, centros de investigación e industria y generar espacios de colaboración.
El objetivo final es que el conocimiento científico se traduzca en productos, procesos y servicios capaces de competir internacionalmente.
En una economía donde la precisión puede representar la diferencia entre acceder o quedar fuera de una cadena global de suministro, medir correctamente es también una forma de competir.
Para México y particularmente para estados industriales y exportadores como Sonora, la metrología deja de ser una actividad exclusivamente de laboratorio para convertirse en parte de la infraestructura estratégica que sostiene la calidad, la innovación, el comercio y el desarrollo económico.



