Sonora–Arizona
Construyendo puentes entre Sonora, Arizona y México
Antonio Proto, Consultor Internacional de Negocios | Representante de Desarrollo Económico de la Ciudad de Phoenix en México
Pocas personas pueden decir que su carrera profesional es, en realidad, la continuación de una historia familiar de tres generaciones. Antonio Proto es una de ellas. Su bisabuelo ayudó a fundar la Comisión Sonora-Arizona; su abuelo continuó esa labor; su madre lo llevó a su primera reunión binacional en 1987. Desde entonces, Proto ha construido una carrera que combina el sector público —trabajó para dos gobernadoras de Arizona de partidos distintos— con la consultoría privada y, hoy, la representación de desarrollo económico de la Ciudad de Phoenix en México.
Una historia de familia, convertida en carrera
En el caso de Antonio Proto, la relación entre Sonora y Arizona no comenzó con su carrera profesional. Comenzó mucho antes, dentro de su familia.
Creció en una familia vinculada a los negocios internacionales. Desde muy joven entendió que la frontera no solamente era una línea geográfica que separaba dos países, sino un espacio de oportunidades, relaciones y negocios.
Existe, además, una historia familiar muy particular. Su bisabuelo, Ernesto Elías Cañez, fue uno de los fundadores de la Comisión Sonora-Arizona. Su abuelo, Carlos Elías Islas, también participó activamente en la Comisión. Y su mamá, Margarita Elías Del Villar, lo llevó por primera vez a una reunión de la Comisión en 1987.
Desde entonces ha tenido la oportunidad de asistir a las reuniones de las comisiones Sonora-Arizona durante todos estos años, lo que le ha permitido ver personalmente cómo ha evolucionado la relación entre ambos estados y países. Lo que comenzó como la Comisión Sonora-Arizona y la Comisión Arizona-Sonora, con el paso de los años fue creciendo y evolucionando. Hoy existen la Comisión Sonora-Estados Unidos y la Comisión Arizona-México, con una agenda mucho más amplia y una relación que va mucho más allá de los temas tradicionales de frontera.
Después tuvo la oportunidad de convertir esa experiencia familiar en una carrera profesional. Trabajó en el sector público representando al Estado de Arizona en México, y tuvo el privilegio de trabajar para dos gobernadoras de Arizona: Jane Dee Hull, republicana, y Janet Napolitano, demócrata. Esa experiencia le permitió conocer la relación binacional desde la perspectiva del gobierno de Arizona, pero también mantener una relación muy cercana con Sonora y con México.
Para él, esa etapa fue una lección sobre continuidad: los gobiernos cambian, las administraciones cambian y los partidos cambian, pero las relaciones entre las comunidades permanecen. Trabajar para dos gobernadoras de partidos diferentes le enseñó algo que considera fundamental: las relaciones económicas y diplomáticas de largo plazo deben mantenerse independientemente de los cambios políticos.
Cuando me preguntan por qué me especialicé en la relación Sonora-Arizona, mi respuesta es que realmente no fue una especialización que escogí de un día para otro; ha sido una parte de mi vida durante prácticamente toda mi vida profesional y personal
Posteriormente desarrolló su actividad como consultor internacional de negocios, ayudando a empresas e instituciones a entender cómo hacer negocios entre México y Estados Unidos. Hoy representa a la Ciudad de Phoenix en México en materia de desarrollo económico: su función consiste en promover a Phoenix como destino para inversión y negocios, identificar empresas mexicanas que puedan tener oportunidades allá, y desarrollar relaciones con empresarios, gobiernos, cámaras, universidades y otras instituciones mexicanas. También ayuda a empresas e instituciones de Phoenix a entender mejor el mercado mexicano.
En términos muy sencillos, su trabajo consiste en estar en México, entender lo que está pasando aquí y conectar esas oportunidades con Phoenix.
Proto cree que esa doble función —consultor y representante institucional— se explica por la combinación de tres experiencias: crecer dentro de una familia relacionada con los negocios internacionales, trabajar en el gobierno de Arizona representando al estado en México, y desarrollar después su carrera como consultor internacional. El gobierno le enseñó cómo funcionan las instituciones y cómo se construyen relaciones de largo plazo; el sector privado le enseñó que una relación institucional tiene que terminar generando valor para las empresas y las comunidades. Por eso dice que puede ver la relación desde tres perspectivas: la institucional, la empresarial y la personal.
Acompañar al empresario, no solo abrirle la puerta
El trabajo de consultoría de Proto, a través de su firma DPA, busca que el empresario no tenga que navegar solo el proceso de internacionalización. Ayudan a empresarios de México que quieren establecerse en Estados Unidos a constituir su LLC y, más importante todavía, los acompañan después de la constitución.
El objetivo es darles un verdadero soft landing: ayudarlos a entender el mercado, establecer su operación, identificar proveedores y clientes, conocer los aspectos fiscales, legales, financieros y administrativos, y conectarlos con las personas adecuadas
También trabajan en la dirección contraria: a empresarios de Estados Unidos que quieren establecerse o hacer negocios en México los ayudan a constituir su empresa y los acompañan en el proceso.
Algo que Proto considera muy importante es que no pretenden ser expertos en todo. Trabajan con una red de consultores, abogados, contadores, especialistas fiscales, banqueros, expertos en recursos humanos, tecnología, bienes raíces, comercio exterior y otros profesionales, y dependiendo del perfil del empresario y del giro de su empresa, integran el equipo adecuado para cada proyecto. De esa manera, su trabajo es ser el coordinador del soft landing y ayudar al empresario a tener a su alrededor a las personas correctas en el momento correcto.
Como representante de Phoenix, en cambio, su labor consiste principalmente en desarrollar relaciones y detectar oportunidades: está constantemente hablando con empresarios, organismos empresariales, gobiernos, universidades y diferentes instituciones, con el objetivo de identificar lo que pueda beneficiar a Phoenix —inversión, empresas mexicanas interesadas en establecerse allá, comercio, proveedores, talento, tecnología o proyectos de colaboración—. Como consultor privado, en cambio, trabaja para clientes específicos con necesidades distintas: una empresa mexicana puede decirle "quiero entrar a Arizona", y entonces hay que analizar qué quiere hacer, cuál es su mercado, qué estructura necesita, dónde debería establecerse, quiénes pueden ser sus clientes o socios y cuáles son los pasos para llegar allá. En ambos casos, dice, hay algo en común: conocer a las personas correctas y construir confianza.
Muchas veces el empresario llega con una idea muy sencilla —"quiero hacer negocios en Estados Unidos" o "quiero entrar al mercado mexicano"— y el trabajo de DPA es convertir esa idea en una ruta: analizar el perfil del empresario y de la empresa, su producto o servicio, el mercado al que quiere llegar y sus objetivos, para después integrar el equipo que necesita. No todos los empresarios necesitan lo mismo, por eso arman el equipo de acuerdo con el perfil y el giro de cada empresa. El objetivo final es reducir errores, ahorrar tiempo y darle al empresario un camino mucho más claro para establecerse y crecer.
Proto trabaja principalmente con empresas que tienen interés en expandirse internacionalmente entre México y Estados Unidos, además de gobiernos, municipios, cámaras empresariales, universidades y organizaciones de desarrollo económico. Pero hay algo que considera especialmente importante en este momento: Phoenix está creciendo a una velocidad extraordinaria, y ese crecimiento está generando oportunidades para empresas mexicanas. La economía de Phoenix está fuerte, con inversión importante en alta tecnología, manufactura ligera, centros de distribución, agronegocios, biomedicina, minería, aeroespacial y defensa, construcción de vivienda y turismo.
Las cifras que cita son elocuentes: TSMC reporta actualmente una inversión proyectada de US$265 mil millones en Arizona. Mayo Clinic anunció casi US$1.9 mil millones para transformar y ampliar su campus en Phoenix. Arizona State University está desarrollando un nuevo edificio para ASU Health con un costo de proyecto de US$200 millones. Y aproximadamente 300 personas se mudan diariamente a Greater Phoenix.
Ese crecimiento significa algo muy importante para las empresas de Sonora: Phoenix necesita proveedores. Necesita productos y servicios, construcción, mantenimiento, tecnología, logística, alimentación, servicios profesionales, manufactura, componentes, talento y muchos otros servicios que una economía en crecimiento demanda. Por eso, dice Proto, su trabajo no es solamente decirle a una empresa mexicana "vayan a Phoenix", sino ayudarla a entender qué oportunidades existen, qué necesita Phoenix y cómo puede una empresa sonorense convertirse en parte de esa economía.
Durante los últimos 10 años hemos atendido aproximadamente a 1000 empresas y empresarios mexicanos que se han acercado para solicitar información y conocer las oportunidades que ofrece la Ciudad de Phoenix a través de su área de Desarrollo Económico. Eso demuestra que existe un interés empresarial real y creciente
Uno de los objetivos que Proto considera más importantes de su gestión es cambiar la percepción de Phoenix: no es solamente un lugar donde una empresa puede abrir una oficina, sino uno de los grandes centros de crecimiento económico de Estados Unidos, que está desarrollando ecosistemas muy importantes en tecnología, manufactura, salud, semiconductores, aeroespacial, defensa y logística. Cada una de las mil consultas empresariales recibidas en la última década representa, para él, una oportunidad potencial de inversión, comercio, proveeduría o colaboración —y algo que considera especialmente importante es que los servicios de asistencia que proporciona la Ciudad de Phoenix para las empresas que buscan explorar oportunidades son gratuitos.
La coordinación con otras instancias de gobierno, tanto de Arizona como de Sonora, es fundamental en su trabajo. A lo largo de los años ha desarrollado relaciones con gobiernos municipales, estatales y federales, organismos empresariales, universidades y organizaciones de desarrollo económico. Pero además existe una infraestructura de relaciones que muchas veces no recibe suficiente atención: ciudades hermanas, convenios universitarios, acuerdos entre cámaras de comercio y relaciones entre organizaciones empresariales. Todos esos vínculos funcionan como puentes. La relación de Ciudades Hermanas entre Hermosillo y Phoenix cumple este año 50 años.
Cincuenta años de relación entre dos ciudades representan mucho más que un aniversario. Significan generaciones de estudiantes, empresarios, funcionarios, familias y ciudadanos que han creado vínculos personales
Una relación con décadas de historia
Proto tiene una perspectiva muy particular sobre el estado actual de la relación económica e institucional entre Sonora y Arizona, porque prácticamente ha vivido su evolución. Desde que asistió por primera vez a una reunión de la Comisión Sonora-Arizona en 1987, ha podido observar cómo ha cambiado la agenda. Pero algo que considera muy importante es que la relación no se construyó solamente a través de las comisiones: con el tiempo se desarrolló una verdadera red de puentes institucionales. Las antiguas Comisión Sonora-Arizona y Comisión Arizona-Sonora evolucionaron hasta convertirse en la actual Comisión Sonora-Estados Unidos y Comisión Arizona-México, ampliando considerablemente su alcance. A esto se suman las relaciones de Ciudades Hermanas, los convenios entre universidades, los acuerdos entre cámaras de comercio y organismos empresariales, y miles de relaciones personales construidas durante décadas.
No estamos empezando una relación entre dos regiones. Estamos construyendo sobre una relación que tiene décadas de historia
Y ahora, agrega, hay un elemento nuevo: el crecimiento económico extraordinario de Phoenix, que genera una oportunidad enorme para Sonora.
Esa infraestructura institucional incluye, según describe Proto, distintos niveles de conexión: gobierno con gobierno, ciudad con ciudad, universidad con universidad, cámara con cámara, empresa con empresa, persona con persona. Eso es lo que hace fuerte a la relación. El reto ahora, dice, es aprovechar todos esos puentes de manera más coordinada y convertir la infraestructura institucional construida durante décadas en proyectos económicos de mayor escala.
Históricamente, la relación entre ambos estados ha sido fuerte en agricultura, minería, turismo, manufactura y comercio. Pero la agenda ha evolucionado considerablemente: hoy Proto ve oportunidades extraordinarias en alta tecnología, semiconductores y electrónica, aeroespacial y defensa, manufactura avanzada y ligera, centros de distribución y logística, biomedicina y salud, minería, energía, agroindustria, construcción, vivienda, turismo e inteligencia artificial. La inversión en semiconductores es un ejemplo extraordinario, pero no hay que mirar solamente la inversión principal: cuando llega una empresa de gran escala, necesita proveedores, servicios, trabajadores, vivienda, transporte, logística, alimentación, mantenimiento, construcción y tecnología. Ahí, dice, está la oportunidad enorme para las empresas mexicanas.
Entre los principales obstáculos para una mayor integración, Proto identifica el hecho de que México y Estados Unidos tienen dos sistemas fiscales, laborales, regulatorios y administrativos diferentes, lo cual puede resultar complejo para una empresa que cruza la frontera. Pero también hay un reto de coordinación: a veces las oportunidades existen, pero las empresas no saben con quién hablar. Por eso cree que se necesitan seguir desarrollando mecanismos que funcionen como verdaderos facilitadores binacionales —no necesariamente más burocracia, sino mejores mecanismos de acompañamiento— para que una empresa sepa quién puede ayudarla, qué pasos tiene que seguir y cuánto tiempo puede tomar el proceso.
El fenómeno del nearshoring, sostiene, ha cambiado la conversación. Durante años se habló de que México y Estados Unidos eran socios naturales; ahora las empresas buscan activamente construir cadenas de suministro más cercanas, confiables y resilientes, y Sonora y Arizona tienen una posición privilegiada para aprovecharlo. Pero no se trata solamente de atraer fábricas: hay que atraer y desarrollar proveedores, talento, tecnología, servicios, logística y capital.
Sonora no solamente puede buscar inversiones de Phoenix; también puede convertirse en proveedor de la economía de Phoenix
Si Phoenix está creciendo y necesita productos y servicios, dice, las empresas de Sonora pueden formar parte de esa cadena de suministro. Ese es un mensaje que le interesa especialmente transmitir.
De cadenas de suministro y responsabilidades compartidas
Si pudiera impulsar una política pública o acuerdo binacional específico, Proto crearía una estrategia de integración económica Sonora-Arizona con una visión de diez años —la llamaría, por ejemplo, Sonora-Arizona 2035—, pero con algo fundamental: no enfocarse solamente en atraer inversión hacia Sonora, sino trabajar en las dos direcciones. Se trataría de atraer empresas de Arizona hacia Sonora, pero también de que empresas sonorenses puedan convertirse en proveedoras de Arizona, dada la demanda enorme de productos y servicios que genera el crecimiento de Phoenix. Por eso establecería programas específicos para preparar empresas de Sonora para vender en Phoenix: identificación de oportunidades, certificaciones, requisitos de proveedores, acceso a compradores, estructura legal y fiscal, logística, financiamiento y desarrollo de talento.
Tenemos una relación institucional de décadas. Ahora tenemos que convertir esa relación en cadenas de suministro binacionales
Sobre el papel que deben jugar el sector privado y el gobierno, Proto es claro: el gobierno debe crear las condiciones y el sector privado debe crear los negocios. El gobierno puede trabajar en infraestructura, educación, regulación, seguridad, promoción y coordinación, pero finalmente es el empresario quien decide invertir. Por eso cree que se necesita una relación mucho más cercana entre gobierno y empresa, en la que el gobierno escuche qué necesita el sector privado y este participe en la construcción de las soluciones.
Más que copiar un modelo específico de otras regiones fronterizas, Proto cree que Sonora y Arizona deben reconocer algo que ya tienen: una relación institucional que pocas regiones fronterizas pueden presumir. Las comisiones, las relaciones de ciudades hermanas, las cámaras empresariales, las universidades, las organizaciones profesionales y una enorme cantidad de relaciones personales construidas durante décadas son, dice, prueba de ello. La relación Hermosillo-Phoenix, que este año cumple 50 años como Ciudades Hermanas, es un ejemplo claro de cómo una relación institucional puede convertirse en una relación entre comunidades. Phoenix y Hermosillo pueden complementarse enormemente: Phoenix tiene fortalezas en tecnología, servicios, logística, finanzas y una economía muy diversificada; Hermosillo tiene fortalezas en manufactura, aeroespacial, automotriz, minería, agroindustria y talento.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿qué podemos hacer juntos que ninguna de las dos ciudades podría hacer sola?
De cara a los próximos diez años, Proto se imagina una región mucho más integrada económicamente: una donde una empresa de Sonora vea Phoenix como una extensión natural de su mercado, y una empresa de Arizona vea Sonora como una extensión natural de su cadena de suministro. Le gustaría ver más empresas sonorenses establecidas en Arizona y más empresas de Arizona invirtiendo en Sonora, pero también algo más profundo: que las empresas de Sonora vendan productos y servicios a la economía de Phoenix. Con Phoenix creciendo y atrayendo inversión en tecnología, salud, manufactura, logística, aeroespacial y defensa, y con Sonora a una distancia extraordinariamente competitiva, ve la oportunidad de construir una verdadera cadena de suministro regional.
Su mensaje para un empresario o funcionario que está empezando a construir puentes entre ambos lados de la frontera es simple: no intentarlo solo. Cuando un empresario cruza una frontera, está entrando a un nuevo sistema legal, fiscal, financiero y empresarial, y aunque tenga un excelente producto, puede cometer errores simplemente por desconocer cómo funciona el mercado. Por eso en DPA creen en el concepto de soft landing: ayudan al empresario a constituir su empresa, pero no consideran que ahí termina el trabajo. Ahí comienza. Lo acompañan para que pueda establecerse, entender el mercado y construir las relaciones que necesita, en ambas direcciones.
Al final, construir puentes entre los dos países no solamente significa organizar reuniones. Significa acompañar al empresario hasta que pueda caminar por sí mismo
A quien piensa en Phoenix únicamente como un mercado al que quiere vender, Proto le pide pensarlo distinto: como una economía que está creciendo y que necesita proveedores. Hay oportunidades en muchos niveles y no todas las empresas tienen que construir una planta de millones de dólares —una puede comenzar vendiendo un servicio, otra convertirse en proveedor, otra establecer un centro de distribución, otra encontrar un socio, otra abrir una operación comercial, y otra simplemente comenzar con una visita y una conversación. Además, recuerda, los servicios de asistencia que ofrece la Ciudad de Phoenix para ayudar a las empresas a explorar oportunidades son gratuitos. Su recomendación es sencilla: acercarse, preguntar, conocer el mercado, identificar la oportunidad y después construir la estrategia. No hace falta hacerlo solo.
Cierre
Para Antonio Proto, la palabra frontera no representa una línea que divide dos lugares, sino un punto de encuentro entre dos regiones que pueden construir juntas un futuro mucho más grande.
Para mí, la frontera no es una línea que divide dos lugares; es un punto de encuentro entre dos regiones que pueden construir juntas un futuro mucho más grande
Y quizá esa sea la mejor manera de explicar su propia historia. Su bisabuelo ayudó a construir una institución que acercó a Sonora y Arizona. Su abuelo continuó esa relación. Su mamá lo llevó a esa Comisión en 1987. Y desde entonces él ha dedicado gran parte de su vida profesional a construir puentes entre ambos lados. Hoy, representando a Phoenix y trabajando como consultor internacional, siente que está haciendo algo que comenzó mucho antes que él —y su objetivo es dejar esos puentes un poco más fuertes para la siguiente generación.
Contacto profesional
Antonio Proto Consultor Internacional de Negocios Representante de Desarrollo Económico de la Ciudad de Phoenix en México
Celular: +52 (662) 256 5411 Correo: aproto@descubrephx.com Correo: aprotojr@gmail.com
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