Agronegocios
El guardián de la herencia viva de Sonora
La relación de Eduardo Lemmen Meyer Jr. con el Bacanora no viene de una tradición familiar de productores, sino de algo más cercano al orgullo sonorense. Lo probó, le gustó, y poco a poco se volvió parte de esos productos que uno disfruta y reconoce como algo muy propio. Su esposa también disfruta la bebida, así que siempre la han tenido muy presente en su vida.
Sin embargo, no tiene un negocio ni una marca propia de Bacanora. Su relación con esta bebida se ha desarrollado desde otra perspectiva: el trabajo y el compromiso con el sector desde el Consejo Sonorense Regulador del Bacanora, institución que hoy dirige.
De consumidor a guardián de una Denominación de Origen
Su acercamiento al mundo del Bacanora se fue dando a través del trabajo y del interés por impulsar una industria que forma parte de la identidad de Sonora. Hoy tiene la responsabilidad de dirigir el Consejo, desde donde trabajan para fortalecer, proteger y posicionar esta Denominación de Origen, acompañando a los productores y buscando que el Bacanora tenga cada vez mayor reconocimiento a nivel nacional e internacional.
Al no contar con una marca propia, Lemmen Meyer no ha vivido en carne propia el proceso de arrancar una empresa productora de Bacanora. Pero desde el Consejo ha podido conocer de cerca los retos que enfrentan los productores para fortalecer sus marcas, cumplir con la normativa y lograr que la bebida tenga cada vez mayor presencia y reconocimiento. Por eso, dice, siempre han estado a la mano con los productores, ayudándolos y apoyándolos para que su marca crezca y se fortalezca.
El Bacanora se elabora a partir del Agave angustifolia Haw., dentro de los municipios que comprende su Denominación de Origen en Sonora —una región que abarca 35 municipios, entre ellos Bacanora, Sahuaripa, Ures, Moctezuma, Arizpe y Álamos—. Cada productor, explica Lemmen Meyer, imprime su propia identidad al Bacanora a partir de su región, sus procesos y la tradición que existe detrás de cada vinata.
Qué hace el Consejo y por qué importa
El Consejo Regulador tiene la responsabilidad de vigilar y promover el cumplimiento de las normas que protegen la Denominación de Origen Bacanora. Trabajan de la mano con los productores para que el producto que llega al consumidor cumpla con los estándares de calidad y autenticidad.
El Consejo es importante porque no solamente hablamos de una bebida, hablamos de proteger una tradición, un territorio y el trabajo de muchas familias sonorenses que han dedicado generaciones a la elaboración del Bacanora, y le damos confianza al consumidor de lo que está tomando está regulado
Uno de los principales retos que enfrenta hoy el Consejo es seguir fortaleciendo la cultura de la certificación, y que cada vez más productores conozcan la importancia de cumplir con la normatividad. También está el reto de combatir la informalidad y proteger al consumidor de productos que se comercializan como Bacanora sin cumplir con las características que establece la Denominación de Origen. Al mismo tiempo, buscan que cumplir con la regulación no sea visto solamente como una obligación, sino como una oportunidad para que los productores puedan acceder a nuevos mercados.
Actualmente son dos los productores certificados —el Consejo sigue trabajando para incrementar el número— y otras 15 vinatas están en proceso de llegar a la certificación. Para un productor pequeño, ese camino puede representar un proceso que requiere tiempo, inversión y cumplir con diferentes requisitos, pero uno de los objetivos del Consejo es justamente acompañarlos durante ese camino y facilitarles la información y orientación necesaria.
Queremos que la certificación sea una herramienta para crecer y no una barrera para quienes están haciendo las cosas bien
Entre los logros de los últimos años, Lemmen Meyer destaca el fortalecimiento de la certificación, la incorporación de nuevos productores y una mayor presencia del Bacanora en eventos nacionales e internacionales. También han trabajado en generar alianzas con instituciones, organismos y diferentes sectores de la industria para abrir nuevas oportunidades comerciales. Algo que considera muy importante es que hoy se habla del Bacanora en espacios donde antes prácticamente no tenía presencia.
Llevar el Bacanora más allá de Sonora
La estrategia principal para dar a conocer el Bacanora fuera del estado es llevarlo a donde están los consumidores y los tomadores de decisiones de la industria: ferias, festivales, catas, encuentros gastronómicos y eventos especializados, tanto en México como en otros mercados.
Pero también es fundamental, dice, contar la historia detrás del producto: su origen, el agave, las vinatas, los productores y la cultura sonorense.
No queremos que solamente conozcan el Bacanora como una bebida, queremos que conozcan todo lo que representa
El tequila y el mezcal tienen décadas de ventaja en posicionamiento y reconocimiento internacional, reconoce Lemmen Meyer, pero el Bacanora tiene algo muy valioso: todavía tiene una historia que muchas personas están descubriendo. Ha visto un interés creciente, especialmente entre consumidores que buscan productos artesanales, de origen y con una historia auténtica. El reto es convertir esa curiosidad en conocimiento y, posteriormente, en consumo.
Como modelo a seguir en términos de regulación y promoción internacional, menciona al tequila, por la manera en que logró construir una identidad alrededor de su Denominación de Origen y posicionarse internacionalmente, y al mezcal, que ha logrado generar un gran interés alrededor de la diversidad de sus regiones y métodos de producción. Más que copiar un modelo, cree que pueden aprender de ellos y adaptar esas experiencias a la realidad del Bacanora, manteniendo siempre su propia identidad.
Lo que le falta al sector
Para crecer y profesionalizarse, la industria del Bacanora necesita seguir trabajando de manera conjunta. Productores, autoridades, organismos, comercializadores y todos los que forman parte de la cadena tienen que entender que el crecimiento de la industria depende de que avancen como sector. También hace falta mayor profesionalización en temas como comercialización, imagen, exportación, innovación y acceso a mercados.
Tenemos un producto de gran calidad; ahora tenemos que construir alrededor de él una industria cada vez más sólida
Si pudiera cambiar una sola cosa para posicionar mejor al Bacanora, sería lograr que todos los que forman parte de la industria trabajen bajo una misma visión de largo plazo.
El Bacanora necesita que hablemos de él, que lo conozcamos, que lo consumamos y, sobre todo, que lo protejamos. Si logramos que más personas entiendan su valor y su historia, el posicionamiento llegará como consecuencia
Una invitación a descubrirlo
Su mensaje para alguien que nunca ha probado el Bacanora y quiere iniciarse es simple: que se dé la oportunidad de conocerlo sin compararlo con ninguna otra bebida. Que empiece con una cata, que conozca los diferentes perfiles y, si tiene oportunidad, que conozca también la historia de cómo se produce.
El Bacanora tiene una personalidad propia y creo que la mejor manera de entenderlo es probarlo y descubrir qué hay detrás de cada botella
Cierre
El Bacanora representa nuestra historia, nuestra tradición y el orgullo de ser sonorenses; es una herencia viva de Sonora que ha pasado de generación en generación y que hoy tenemos la responsabilidad de proteger, preservar y llevar al mundo




