Economía
Empresarios se suman al desarrollo del sur de Sonora; llaman a unir esfuerzos, invertir y generar nuevas oportunidades

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Empresarios se suman al desarrollo del sur de Sonora; llaman a unir esfuerzos, invertir y generar nuevas oportunidades

Jesús Salazar, Luis Núñez y Próspero Peral compartieron experiencias y propuestas con representantes de organismos empresariales de Ciudad Obregón para impulsar la diversificación económica, fortalecer a las empresas locales y aprovechar las oportunidades de la industria tecnológica y agroalimentaria.

Raúl Rentería·13 de octubre de 2026·8 min

Con un llamado a fortalecer la colaboración empresarial, recuperar la confianza en los negocios y construir una visión compartida de desarrollo regional, los empresarios Jesús Salazar, el Dr. Luis Núñez y Próspero Peral participaron en un encuentro con representantes de organismos camarales y empresarios del sur de Sonora, donde expusieron experiencias, retos y propuestas para detonar nuevas oportunidades de inversión y crecimiento.

Durante el panel, los participantes coincidieron en que Ciudad Obregón, el Valle del Yaqui y la región del Mayo cuentan con talento, infraestructura, experiencia productiva y capacidad emprendedora para diversificar su economía, siempre que se articulen esfuerzos entre empresas, instituciones educativas, organismos empresariales y gobiernos.

La conversación puso sobre la mesa temas estratégicos como el financiamiento a las pequeñas y medianas empresas (pymes), la modernización del sector agroalimentario, el desarrollo de proveedores locales, la incorporación de nuevas tecnologías y las oportunidades que representa la expansión de la industria de semiconductores en Arizona.

Financiamiento y empresas preparadas para crecer

Jesús Salazar, director ejecutivo de CrediDiez, compartió la experiencia de una empresa especializada en conectar a familias y compañías con soluciones de financiamiento, entre ellas créditos hipotecarios, empresariales y automotrices, arrendamiento y factoraje.

Explicó que la firma opera en 14 estados de México, desde Tijuana hasta Mérida, con una red de más de 250 asesores financieros y una colocación aproximada de 5 mil millones de pesos en créditos durante los últimos tres años.

Desde esa experiencia, planteó que uno de los principales desafíos para las empresas regionales consiste en fortalecer su estructura administrativa y financiera para estar preparadas cuando surjan oportunidades de expansión.

Salazar advirtió que muchas compañías tienen capacidad productiva y potencial de crecimiento, pero enfrentan dificultades para acceder al financiamiento debido a deficiencias en su organización, información financiera o planeación.

Por ello, propuso impulsar el programa "Empresas listas para crecer", con el compromiso de contribuir a la preparación financiera de al menos 100 pequeñas y medianas empresas del sur de Sonora, así como organizar una feria de financiamiento que facilite su acercamiento con instituciones y asesores especializados.

La propuesta busca que las empresas no solamente identifiquen oportunidades, sino que cuenten con las condiciones necesarias para aprovecharlas.

Diversificar el campo y recuperar la vocación agroindustrial

Por su parte, Próspero Peral, empresario con 37 años de experiencia en el negocio familiar y presidente del consejo de Grupo Peral una de sus empresas, expuso la necesidad de replantear el modelo de desarrollo agroalimentario de la región.

Señaló que los productores agrícolas y pecuarios enfrentan presiones derivadas de los mercados, los costos de producción y la distribución del valor a lo largo de las cadenas comerciales. Frente a ese panorama, consideró indispensable identificar activos subutilizados, conectar a productores con inversionistas y encontrar mercados que permitan desarrollar nuevos proyectos.

Peral destacó que la región dispone de tierra, infraestructura, conocimiento productivo y experiencia empresarial que pueden aprovecharse mediante esquemas de colaboración y una mejor integración comercial.

Como ejemplo, compartió iniciativas para vincular tierras agrícolas y productores con capital y compradores, con el propósito de generar actividad económica, empleos y oportunidades para comunidades rurales que han perdido dinamismo.

Advirtió que la diversificación no debe limitarse a sustituir cultivos, sino que necesita una estrategia para agregar valor, consolidar canales de comercialización y construir relaciones de largo plazo entre quienes producen, financian, transforman y distribuyen.

También hizo énfasis en recuperar principios que consideró fundamentales para la actividad empresarial: la formalidad, el cumplimiento de los contratos, el respeto a la palabra y la solvencia moral.

"Ganar-ganar" debe ser una práctica efectiva, sostuvo, al señalar que la confianza es un activo indispensable para establecer alianzas, atraer capital y desarrollar negocios sostenibles.

Semiconductores: una oportunidad que exige preparación

El Dr. Luis Núñez, director de relaciones gubernamentales y operaciones mineras de C3 Bullion en el continente americano, además de fundador de la revista Es La Economía, planteó que el sur de Sonora debe estudiar con mayor profundidad las oportunidades derivadas de la transformación tecnológica mundial.

Durante su intervención, explicó que los semiconductores son componentes esenciales de la electrónica moderna y están presentes en teléfonos, computadoras, automóviles y múltiples procesos industriales.

Sin embargo, advirtió que participar en esta industria requiere mucho más que construir instalaciones o disponer de capital. Es necesario conocer su cadena de valor, identificar los segmentos accesibles para las empresas mexicanas y desarrollar capacidades técnicas especializadas.

Entre las áreas que podrían explorarse mencionó el diseño, el ensamble, las pruebas, el empaquetado y la fabricación de componentes básicos, así como la producción de insumos, materiales y servicios especializados para las empresas del sector.

En ese contexto, destacó la cercanía con Arizona, donde la expansión de la industria tecnológica abre posibilidades de proveeduría y colaboración transfronteriza.

No obstante, enfatizó que el principal activo para atraer inversiones de alta tecnología será el talento humano. Por ello, propuso fortalecer la formación de técnicos e ingenieros, ampliar la capacitación especializada y promover el dominio del inglés, además de crear condiciones para que los jóvenes desarrollen emprendimientos tecnológicos.

También subrayó la importancia de garantizar el suministro de energía eléctrica, mejorar su distribución y atender las necesidades de agua de las actividades industriales.

Respecto a los cuartos limpios para la industria de semiconductores, explicó que su utilidad depende de la existencia de personal capacitado, investigación, mantenimiento especializado y programas de entrenamiento. La infraestructura, por sí sola, no garantiza el desarrollo tecnológico.

En esa línea, planteó dos iniciativas para impulsar sinergias con el Instituto del Futuro: una guía para inversionistas que identifique oportunidades reales de participación de Sonora en la cadena de valor de los semiconductores y la exploración de un centro de diseño de estos componentes que pueda vincular talento mexicano con la demanda industrial de Arizona.

El valor agregado, una tarea pendiente

Otro de los puntos centrales del encuentro fue la necesidad de transformar la vocación productiva regional mediante procesos de industrialización, innovación y desarrollo de marcas.

Núñez sostuvo que la economía crece cuando cada eslabón de una cadena productiva incorpora mayor valor a los bienes y servicios que ofrece.

En ese sentido, consideró que el sur de Sonora tiene oportunidades para avanzar de la producción primaria a la transformación agroindustrial, fortalecer el procesamiento de alimentos y desarrollar productos con mayor diferenciación comercial.

La discusión incluyó ejemplos de sectores como el trigo, la ganadería y la producción agrícola, en los que la transformación, el empaque, la comercialización especializada y la innovación pueden ampliar los ingresos y generar nuevas actividades económicas.

El objetivo, coincidieron los participantes, es evitar que la región dependa exclusivamente de la venta de materias primas y lograr que una mayor proporción del valor generado permanezca en las empresas y comunidades productoras.

Colaboración contra el individualismo empresarial

A lo largo del panel, los tres empresarios señalaron que la desconfianza, el individualismo y la falta de coordinación limitan la capacidad de las compañías para emprender proyectos de mayor escala.

Frente a ello, propusieron crear mesas de trabajo permanentes en las que empresarios, académicos, organismos camarales y autoridades identifiquen problemas comunes, compartan conocimientos y establezcan objetivos medibles.

Núñez recordó experiencias de desarrollo tecnológico y emprendimiento en otras entidades, donde la coordinación entre instituciones educativas, gobiernos y empresas permitió impulsar proyectos de formación, innovación y creación de nuevas compañías.

Peral, por su parte, consideró que la región necesita identificar con mayor precisión sus capacidades actuales, sus activos productivos y los mercados a los que puede acceder. A partir de ese diagnóstico, dijo, será posible construir proyectos concretos y evitar esfuerzos dispersos.

Salazar agregó que las empresas deben fortalecer su organización y aprender a colaborar con proveedores, clientes y competidores cuando existan objetivos compartidos.

La coincidencia fue clara: el desarrollo regional no depende únicamente de la llegada de grandes inversiones, sino también de la capacidad de las empresas locales para integrarse a nuevas cadenas de suministro.

Empresarios dispuestos a impulsar una nueva etapa regional

El encuentro también permitió escuchar inquietudes de representantes de empresas dedicadas al equipo médico, los empaques y embalajes, la madera, el plástico y otros servicios productivos.

Entre las propuestas surgieron la integración de pequeñas compañías a cadenas de proveeduría, el aprovechamiento de tecnologías de reciclaje, la incorporación de energías renovables y el uso de herramientas digitales para mejorar la trazabilidad y la confianza comercial.

Las intervenciones evidenciaron el interés de empresarios locales por participar en proyectos conjuntos, recibir orientación y fortalecer sus capacidades administrativas y tecnológicas.

Como resultado de la conversación, Salazar reiteró su propuesta de acompañar a un primer grupo de 100 pymes para mejorar su preparación financiera. Otro empresario participante manifestó su disposición de aportar experiencia administrativa y de marketing para apoyar inicialmente a cinco empresas de la comunidad.

Peral propuso continuar articulando productores, propietarios de activos agrícolas, inversionistas y compradores, mientras que Núñez ofreció explorar mecanismos de colaboración para impulsar proyectos relacionados con semiconductores y desarrollo tecnológico.

Más allá de las propuestas específicas, el mensaje compartido durante el panel apuntó a una misma dirección: convertir la colaboración empresarial en proyectos concretos, con responsables, objetivos y resultados verificables.

Ciudad Obregón y el sur de Sonora enfrentan retos importantes, desde las dificultades del campo hasta la necesidad de generar empleos de mayor valor agregado. Sin embargo, los participantes consideraron que la experiencia de sus empresarios, la capacidad de sus instituciones educativas y la cercanía con los mercados de Arizona ofrecen una base para construir nuevas oportunidades.

La apuesta, concluyeron, es dejar atrás los esfuerzos aislados, recuperar la confianza y trabajar con una visión regional que permita transformar el talento y los recursos existentes en inversión, productividad y prosperidad para las próximas generaciones.

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