Sector Laboral
México y los infiernos fiscales, la reforma fiscal que nos falta

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México y los infiernos fiscales, la reforma fiscal que nos falta

CPC José Fidel Ramírez Jiménez MDF·06 de octubre de 2026·6 min

México y los infiernos fiscales, la reforma fiscal que nos falta CPC José Fidel Ramírez Jiménez, MDF Director de AFG Consultoría de Negocios

Solemos hablar de los paraísos fiscales como el gran problema de la tributación internacional. Pero para miles de empresas mexicanas el problema es el opuesto: viven en un infierno fiscal. No porque las tasas sean las más altas del mundo, sino porque el sistema concentra la carga en pocos contribuyentes cautivos, cambia las reglas con frecuencia, multiplica obligaciones formales y, al final, recauda poco y no premia a quien invierte.

La reforma fiscal que nos falta no es otra miscelánea para cobrar más a los mismos. Es un rediseño que entienda algo que las economías más competitivas aprendieron hace décadas: un buen sistema tributario no solo financia al Estado, también decide dónde se instala la siguiente planta, dónde se contrata al siguiente ingeniero y dónde se reinvierte la utilidad.

Pocos pagan mucho, el país recauda poco

Las cifras de la OCDE son claras. En 2024, México recaudó el equivalente a 18.3% de su PIB, su nivel más alto en dos décadas, pero aún por debajo del promedio de América Latina y casi la mitad del promedio de los países de la OCDE, que ronda 34%. Ocupamos el lugar 22 de 28 economías de la región. ¿Cómo puede un país recaudar tan poco y, al mismo tiempo, sentirse asfixiante para quien paga? La respuesta está en la base. Según la ENOE del INEGI, en agosto de 2026 la informalidad laboral alcanzó 55.0% de la población ocupada: 33.4 millones de personas fuera del sistema. Más de la mitad de la economía laboral no contribuye de forma directa, y la factura recae en la empresa formal, en el asalariado registrado y en el contribuyente que ya está en el radar del SAT.

Ese es el núcleo del infierno fiscal: una base estrecha que obliga a exprimir a los mismos, con fiscalización cada vez más intensa sobre quien cumple y escasos incentivos para que el informal dé el paso a la formalidad.

Recaudar no basta: el sistema también debe invitar a invertir The 1841 Foundation, que publica cada año un Índice de Infiernos Fiscales con datos del FMI y del Banco Mundial, ha colocado a México en varias ediciones dentro del grupo de jurisdicciones más hostiles de América y Europa. Su criterio es revelador: un infierno fiscal no se define solo por impuestos altos, sino por la combinación de presión tributaria con baja seguridad jurídica y gobiernos poco eficaces. Por eso países con cargas elevadas, como Dinamarca o Irlanda, no aparecen en esa lista.

El International Tax Competitiveness Index 2025 de la Tax Foundation apunta en la misma dirección. México mejoró al lugar 18 de 38 países de la OCDE, pero en impuestos corporativos cae al 26 y en reglas transfronterizas al 36. Nuestro IVA cubre apenas 35% del consumo final y aplicamos la retención más alta de la OCDE, 35%, sobre intereses y regalías.

El Paquete Económico 2027 no corrige esa lógica. No crea impuestos nuevos, pero apuesta por exprimir más el ISR empresarial. El IMCO advierte que la consolidación fiscal vuelve a posponerse, con un déficit que apenas baja de 4.1% a 3.9% del PIB, y que la inversión física pública, de 2.6% del PIB, solo tendrá efecto si la acompaña la inversión privada. México Evalúa, por su parte, señala que el diseño puede desincentivar la inversión.

Ahí está la lección de largo plazo: un sistema que recauda castigando la inversión obtiene ingresos hoy a costa de la base gravable de mañana. Uno que la promueve amplía la economía formal y, con ella, la recaudación.

El espejo de la frontera: Sonora frente a Arizona

Para el empresario del noroeste, la competencia fiscal no es un concepto académico: está a unas horas de carretera. Una empresa en Arizona paga 21% de impuesto federal sobre utilidades más, alrededor del, 5% estatal, y sus socios personas físicas tributan a nivel estatal con una tasa plana de 2.5%. Desde julio de 2025, la ley fiscal federal de Estados Unidos (One Big Beautiful Bill Act) hizo permanente la depreciación inmediata del 100% para maquinaria y equipo.

En Sonora, la misma inversión enfrenta 30% de ISR más 10% de PTU. El estímulo de deducción inmediata del Plan México ayuda, con porcentajes de 41% a 91% para 2025-2026 y de 35% a 89% para 2027-2030, pero es temporal, vence en septiembre de 2030, además exige trámites previos y excluye diversos activos.

La diferencia no es solo de tasa, es de horizonte. Una planta se evalúa a 15 o 20 años, y el inversionista compara una regla permanente contra un decreto con fecha de caducidad. En plena relocalización de cadenas de suministro, esa diferencia decide de qué lado de la línea se instala la siguiente inversión.

La reforma que nos falta

Una reforma integral que recaude más y, al mismo tiempo, atraiga inversión debería descansar en seis ejes:

1. Ampliar el número de contribuyentes antes que subir tasas e incrementar artificialmente la base gravable. Reducir el costo de ser formal, dar continuidad a regímenes simplificados y cerrar huecos del IVA, que hoy deja fuera dos terceras partes del consumo.

2. Deducción inmediata permanente y general. Convertir el estímulo del Plan México en regla de ley, sin fecha de vencimiento ni permisos previos, para competir en igualdad con Estados Unidos.

3. Una carga corporativa competitiva. Revisar la combinación de ISR y PTU y avanzar en la integración del impuesto entre empresa y socio, para que la utilidad reinvertida no pague más que en las jurisdicciones vecinas.

4. Certeza jurídica. Reglas estables y multianuales, devoluciones de IVA oportunas y fiscalización que distinga la diferencia entre criterios y defraudación real.

5. Simplificación. Menos obligaciones formales, menos cambios anuales en la Miscelánea y más tratados para evitar la doble imposición, con retenciones alineadas a la OCDE.

6. Calidad y transparencia del gasto. El contribuyente paga con más disposición cuando ve infraestructura, seguridad y servicios. Sin legitimidad en el gasto, ninguna reforma de ingresos se sostiene.

7. Datos de recaudación importantes. Informe tributario y de gestión de la SHCP (4T2024). Desglose de contribuyentes y recaudación por régimen:

Del infierno a la competitividad

Los países que salieron de su propio infierno fiscal no lo hicieron cobrando más a los mismos, sino haciendo que valiera la pena invertir, contratar y formalizarse. Irlanda, que bajó su impuesto corporativo de 50% a 12.5%, y hoy Estados Unidos con la depreciación inmediata lo entendieron: la recaudación sostenible es consecuencia del crecimiento, no su sustituto.

A los empresarios de Sonora, del norte de México y de Arizona que operan en ambos lados de la línea les toca un doble papel. En lo inmediato, aprovechar con rigor los estímulos vigentes, documentar cada operación y planear con horizonte largo. En lo estratégico, alzar la voz desde cámaras, colegios profesionales y organismos empresariales para exigir la reforma que nos falta: una que deje de castigar al que cumple y empiece a premiar al que invierte.

Contacto:

C. (WA) 662 111 9350 fidel.ramirez@afgconsultoriadenegcios.com.mx joseframirez@gmail.com

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