Liderazgo Empresarial
El CEO también le cuesta a tu empresa
Cuando la salud del líder comienza a deteriorarse, la empresa también paga la factura.
Si eres empresario y tu compañía depende de que tú estés disponible, lúcido y tomando buenas decisiones todos los días, quizá existe un riesgo que todavía no aparece en tus estados financieros: tú mismo. Conoce NOVA LÍDER — Corporate Performance en novalider.p4s.app. Durante años, el mundo empresarial convirtió el agotamiento en una especie de medalla. Dormir poco, comer mal, cancelar el entrenamiento, responder mensajes a cualquier hora y trabajar jornadas interminables llegaron incluso a interpretarse como señales de compromiso. El problema es que económicamente la ecuación puede ser exactamente la contraria. Un CEO agotado no solamente pone en riesgo su salud. Puede tomar peores decisiones, perder capacidad de concentración, reaccionar con menor claridad bajo presión y convertirse gradualmente en un cuello de botella para su propia organización. Y cuando eso sucede, la empresa comienza a pagar.
EL COSTO QUE NO APARECE EN EL ESTADO DE RESULTADOS
La Organización Mundial de la Salud estima que cada año se pierden alrededor de 12,000 millones de días de trabajo debido solamente a depresión y ansiedad. El costo global asociado ronda US$1 billón anual en productividad perdida. Pero existe otra cifra especialmente relevante para cualquier empresario acostumbrado a presumir jornadas de 12 o 14 horas. La OMS y la Organización Internacional del Trabajo encontraron que trabajar 55 horas o más por semana está asociado con un mayor riesgo de cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular frente a jornadas de 35 a 40 horas. Sus estimaciones atribuyeron 745,000 muertes en 2016 a estas largas jornadas. Trabajar más, por tanto, no necesariamente significa producir más. Y en la dirección de una compañía el problema adquiere otra dimensión: una hora del CEO no vale lo mismo que una hora promedio dentro de la organización. Una mala decisión sobre una contratación clave, una inversión, una negociación, un financiamiento, una adquisición o un cliente estratégico puede costar mucho más que varios meses de ausentismo convencional. Por eso resulta insuficiente calcular el costo de un líder deteriorado únicamente preguntando cuántos días faltó a trabajar. El verdadero costo debería analizarse mediante una ecuación más amplia: salud + calidad de decisión + productividad + rotación + continuidad operativa + dependencia del fundador.
CUANDO EL CANSANCIO BAJA POR EL ORGANIGRAMA
Existe además un efecto multiplicador. Gallup señala que el gerente explica alrededor del 70% de la variación en el engagement de su equipo. Y su análisis de más de 183,000 equipos encontró que aquellos situados en el cuartil superior de engagement registraron, frente al inferior, diferencias de 18% en productividad de ventas, 14% en productividad medida por producción y 23% en rentabilidad. No significa que el estado físico de un CEO produzca automáticamente esos porcentajes. Significa algo empresarialmente más importante: el comportamiento y desempeño del liderazgo tienen capacidad de propagarse por toda la organización. Un líder permanentemente agotado puede tardar más en decidir. Puede centralizar porque no tiene energía para desarrollar a otros. Puede cancelar reuniones importantes, comunicarse peor, delegar menos y comenzar a operar en modo reactivo. Entonces aparece otro costo: la rotación. Gallup encontró que el 52% de los empleados que abandonaron una organización consideraban que su gerente podría haber hecho algo para evitar su salida. Cada persona clave que se marcha implica reclutamiento, capacitación, curva de aprendizaje, conocimiento perdido y, en ocasiones, clientes o relaciones que se debilitan. El CEO que no se cuida puede terminar costándole a la empresa incluso cuando nunca falta a la oficina.
EL RIESGO DE QUE TODO DEPENDA DE TI
Existe todavía una pregunta más incómoda. ¿Qué pasa con tu empresa si mañana no puedes trabajar durante 30, 60 o 90 días? Si las ventas importantes necesitan tu aprobación, las relaciones estratégicas dependen de ti, nadie más domina los números, los colaboradores esperan tu autorización y los clientes relevantes solamente confían en el fundador, probablemente no construiste únicamente una empresa. Construiste una empresa con riesgo de persona clave. Y aquí salud y gobierno corporativo terminan encontrándose. Una organización verdaderamente sólida debería poder continuar funcionando aunque su fundador se ausente temporalmente. Profesionalizar procesos, formar una segunda línea de liderazgo, delegar autoridad y documentar conocimiento son mecanismos para reducir esa dependencia. Pero existe otra medida preventiva mucho más elemental: cuidar al individuo del que todavía depende una parte considerable de la organización.
DEL SOBREPESO AL CORPORATE PERFORMANCE
Este tema para mí no proviene solamente de los libros de administración. Soy Luis Fernando Núñez, fundador de NOVA LÍDER, empresario y economista, y durante años conocí personalmente una contradicción que hoy observo en muchos empresarios: construir proyectos profesionales mientras descuidas progresivamente a la persona responsable de sostenerlos. Yo mismo pasé por etapas de sobrepeso y malos hábitos mientras desarrollaba una vida empresarial exigente. Cambiar mi condición física me hizo comprender algo que hoy forma parte de la filosofía de NOVA LÍDER: la salud del empresario no está separada de su estrategia empresarial. No se trata de convertir CEOs en atletas profesionales ni de perseguir cuerpos perfectos. Se trata de construir empresarios capaces de soportar —física y mentalmente— las responsabilidades que decidieron asumir. Entrenar, alimentarse correctamente, descansar y recuperar capacidad física dejan entonces de ser actividades que compiten contra la agenda empresarial. Se convierten en infraestructura personal para ejecutarla. Porque una empresa puede contratar mejores sistemas, asesores, directores y tecnología. Pero todavía no puede contratar a alguien para que duerma, entrene, coma o cuide la salud de su CEO. Quizá por eso la pregunta correcta ya no sea cuánto tiempo pierde un empresario cuidándose. La pregunta es: ¿Cuánto dinero está arriesgando su empresa porque no lo hace? NOVA LÍDER — Corporate Performance trabaja precisamente sobre esa intersección entre empresario, salud y desempeño. Porque construir una mejor empresa también exige construir a la persona que la dirige. Conoce el programa y descubre cómo llevar tu desempeño personal a la altura de tus responsabilidades empresariales en novalider.p4s.app.
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