Emprendimiento
Sonora produce mucho. El reto es transformar más de lo que produce

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Sonora produce mucho. El reto es transformar más de lo que produce

Luis F. Núñez·08 de septiembre de 2026·7 min

Pablo Ramsés Fregoso Giottonini ha construido su experiencia recorriendo sectores como agricultura, hotelería, minería, ganadería y proveeduría empresarial. Esa visión transversal le ha permitido identificar una oportunidad económica para Sonora: desarrollar más proveedores locales, profesionalizar el talento y conseguir que una mayor parte del valor generado por las principales industrias permanezca en la región. La trayectoria empresarial de Pablo Ramsés Fregoso Giottonini tuvo un punto de reinicio después de la pandemia. Aunque ya había participado en distintos proyectos, en 2021 tuvo que comenzar prácticamente desde cero y su primera apuesta fue aprovechar un campo agrícola familiar para desarrollar un proyecto orientado a la producción de alfalfa. Las circunstancias obligaron a modificar el plan, pero también abrieron una etapa que terminaría siendo determinante para su formación empresarial. Pablo Fregoso decidió incorporarse a diferentes compañías y sectores con un objetivo muy particular: más que buscar el mejor salario posible, quería entender cómo funcionaban las empresas de Sonora desde dentro.

“No me preocupaba tanto el salario; me preocupaba más aprender.”
Pablo Ramsés Fregoso Giottonini

Ese recorrido lo llevó primero hacia actividades relacionadas con materiales y administración industrial, donde comenzó a comprender mejor la forma en que se gestionan las empresas del sector en Sonora. Después participó en otros proyectos empresariales hasta llegar a la hotelería, una industria que terminó ampliando considerablemente su perspectiva sobre la economía regional. Su paso por Hotel Lucerna le permitió relacionarse con prácticamente todos los sectores empresariales de Hermosillo y conocer de cerca las exigencias de una operación que funciona los 365 días del año. Ahí aprendió de ventas, coordinación de eventos, alimentos, administración y trabajo entre distintas áreas de una organización que, en aquel momento, contaba con alrededor de 95 colaboradores. También comenzó a relacionarse con empresas y visitantes provenientes de Estados Unidos, Alemania, Italia, Francia, Portugal y Canadá. Para Pablo, aquella experiencia representó una ventana hacia la manera en que operan y toman decisiones diferentes industrias.

“Ahí me di cuenta de cómo era realmente la industria por dentro.”
Pablo Ramsés Fregoso Giottonini

Posteriormente pasó al Hotel Colonial, donde encontró otra realidad empresarial. Observó cómo la pandemia había modificado estructuras laborales y cómo algunas organizaciones habían concentrado en determinados puestos funciones que anteriormente realizaban varias personas. Para él, esa transformación plantea todavía interrogantes sobre productividad, especialización, capacitación y calidad dentro de las empresas. Hoy su actividad comercial está relacionada principalmente con minería, campos agrícolas, invernaderos y ranchos ganaderos. Son sectores distintos, pero Pablo asegura que al conocerlos de cerca comienzan a aparecer problemas comunes, especialmente en temas de rotación de personal, capacitación y desarrollo del talento. “Hace falta mucho trabajo todavía en la parte de recursos humanos y en la parte de capacitación.” Esa experiencia también le ha permitido observar cómo compiten otras regiones y países. En actividades como la ganadería, por ejemplo, destaca el grado de especialización que ha encontrado al relacionarse con productores de otros mercados. En minería reconoce una realidad diferente: Sonora cuenta con una industria de enorme relevancia, pero todavía existe una oportunidad considerable para desarrollar la proveeduría que funciona alrededor de ella. Ahí aparece uno de los puntos más fuertes de su visión económica. Sonora extrae recursos minerales y alberga operaciones de gran escala, pero una parte de los productos, equipos, componentes y soluciones que requiere la propia actividad minera todavía proviene de fuera de la región. Al mismo tiempo, algunas materias primas producidas en el estado salen sin atravesar aquí procesos posteriores de transformación que podrían incrementar su valor. “En proveeduría de minas todavía hace falta hacer más industria, porque no producimos todo lo que le vendemos a la mina.” La observación cambia la discusión sobre el desarrollo minero. El potencial económico de una mina no termina en la extracción ni en los empleos que genera directamente. A su alrededor existe demanda de manufactura, mantenimiento, transporte, tecnología, servicios especializados, construcción, ingeniería y múltiples actividades capaces de convertirse en nuevas empresas. Si una mayor proporción de esas necesidades puede atenderse desde Sonora, una parte mayor de la derrama económica puede permanecer dentro del estado. Y si además las materias primas comienzan a transformarse localmente antes de salir hacia otros mercados, las posibilidades de generar valor agregado aumentan. Para Pablo Fregoso, esa misma lógica puede extenderse hacia la agricultura y la ganadería. Sonora posee una importante base productiva, pero el siguiente salto no necesariamente consiste únicamente en producir más. También está en desarrollar tecnología, servicios, procesamiento, proveeduría y empresas alrededor de lo que el estado ya sabe hacer. Su visión para los próximos tres a cinco años parte precisamente de esa transformación. En lugar de intentar predecir con exactitud dónde estará cada proyecto, considera fundamental observar cómo evoluciona el mercado y adaptarse junto con él.

“Más que visualizarme, creo que es la evolución de cómo va el mercado y cómo vamos cambiando nosotros con él. Necesitamos trabajar entorno a nuestra propia utopía, hay que caminar todos los días hacia ella”
Pablo Ramsés Fregoso Giottonini

La tecnología y las nuevas condiciones del mercado laboral serán parte importante de ese proceso. Pablo Fregoso considera que durante los próximos años existirán oportunidades para crear y fortalecer compañías que participen más directamente en el crecimiento de las industrias regionales, particularmente desde la proveeduría y los servicios que hoy necesitan los sectores productivos. Su expectativa es que una mayor cantidad de empresas locales logre incorporarse a ese crecimiento y genere, a su vez, nuevos empleos y capacidades dentro de Sonora. Esto implica que los empresarios deberán aprender a identificar mejor las necesidades del mercado y construir soluciones alrededor de problemas reales, en lugar de emprender únicamente a partir de una buena idea. Esa reflexión adquiere especial importancia cuando habla de los jóvenes empresarios. Pablo Fregoso considera que emprender requiere entusiasmo, pero también una dosis importante de realismo. “Necesitas ser muy realista con tus ideas. Tienes que ser muy consciente del mercado en el que estás.” Conocer el mercado, mantener el enfoque y entender que los resultados necesitan tiempo son elementos que considera fundamentales. Su propia trayectoria ha incluido proyectos que cambiaron de rumbo, trabajos tomados con el propósito de aprender y experiencias en industrias que inicialmente no formaban parte de un plan definitivo. Por eso insiste en que una mala etapa no puede convertirse automáticamente en una señal para abandonar. “Va a haber días buenos y va a haber días malos, y no te puedes quedar con los días malos. Tienes que estar constante. La resiliencia es el factor fundamental para una persona que emprende. Siempre debemos caminar hacia la excelencia, es un camino de constancia y esfuerzo." Para Pablo Fregoso, la disciplina termina siendo una de las ventajas empresariales más importantes. El conocimiento y la capacidad pueden facilitar el camino, pero mantener una idea, aprender del mercado y continuar ejecutando incluso cuando los resultados tardan en aparecer es lo que permite construir algo en el largo plazo. “Tú puedes tener la habilidad para sacar adelante algo, pero si tienes disciplina puedes hacer lo que sea. Tarde o temprano, la disciplina vence a la inteligencia; y si tienes inteligencia y disciplina, no hay límites, lo imposible es temporal.” Su experiencia termina apuntando hacia una reflexión que trasciende su propia historia. Sonora ya cuenta con sectores productivos fuertes como minería, agricultura, ganadería e industria, además de una ubicación privilegiada frente al mercado estadounidense. El siguiente desafío consiste en conseguir que alrededor de esas actividades surjan más empresas sonorenses capaces de producir localmente lo que hoy se compra fuera, desarrollar servicios especializados, incorporar tecnología y transformar una mayor parte de las materias primas que genera el estado. La oportunidad no está solamente en producir más, sino en conseguir que una mayor proporción del valor económico generado por esa producción permanezca en Sonora y se traduzca en empresas, empleos especializados, conocimiento y nuevas capacidades productivas. Porque una economía regional se fortalece no solamente por lo que extrae, cultiva o produce, sino por todo lo que es capaz de construir alrededor de ello.

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