Minería
Conectar minería, inversión y proveeduría para impulsar la economía de Sonora
Influyente empresario que impulsa la actividad minera a todas las escalas conectando inversión y proveeduría para impulsar la economía de Sonora. El empresario Mario Jimenez por medio de una de sus empresas de consultoría minera (COSMIN) trabaja impulsando proyectos de la actividad minera, principalmente en la pequeña y mediana minería con un modelo que conecta proyectos e inversiones aprovechando de las nuevas tecnologías para promover e impulsar la economía en Sonora a su vez se encuentra trabajando en el desarrollo de una plataforma digital para atraer inversión e impulsar la economía de México. Sonora como el principal estado que trasciende de la actividad agrícola, ganadera, acuícola y minera con alto potencial de nuevos proyectos y amplio repertorio de empresas prestadoras de servicios a nivel nacional e internacional se visiona como el estado de mayor potencial en el desarrollo económico de México. Para Mario Héctor Jiménez Vázquez, una de sus principales visiones continúa siendo conectar correctamente esos elementos con el capital necesario para convertir las oportunidades en proyectos productivos por medio de la tecnología, principalmente en el giro de la minería. Ingeniero en Geociencias y consultor especializado en el sector minero, Jiménez ha construido durante los últimos años diferentes iniciativas alrededor de una misma idea: integrar capacidades. Su experiencia lo ha llevado desde la evaluación y desarrollo de proyectos mineros hasta la construcción de infraestructura, consultoría, vinculación con inversionistas y, más recientemente, el desarrollo de herramientas digitales para conectar al ecosistema minero. Actualmente trabaja con un grupo de empresarios en Sonora para impulsar las otras actividades económicas primarias.
"Hay proyectos buenos y también hay capital. Lo que hace falta es conectarlos", explica.
De las riquezas naturales que ofrece el estado, a proyectos viables
Para Jiménez, hablar de minería implica mucho más que hablar de extracción. Un proyecto minero necesita una amplia gama de las distintas disciplinas que tienen las ingenierías, como infraestructura, permisos, proveedores, financiamiento y capacidad empresarial para avanzar desde una simple concesión hasta una operación económicamente viable. Esta visión comenzó a tomar forma desde sus primeros años que egreso como ingeniero en Geociencias también conocida como ciencias de la tierra en la Universidad Estatal de Sonora (UES), tocando puertas en busca de oportunidades laborales y a su vez intentando promover proyectos de concesiones mineras que posesionaba su abuelo materno en las sierras de Chihuahua. Gracias a ese ímpetu participó en sociedad con la construcción de una planta de beneficio para minerales en la sierra alta de Sonora, junto a profesionistas construyeron su primer laboratorio de investigación metalúrgica. La falta de capital obligó a buscar soluciones poco convencionales: intercambiar conocimiento y asesoría por acceso a maquinaria y equipo, generar alianzas y construir capacidades prácticamente desde cero. Aquella experiencia le permitió identificar un problema que posteriormente encontraría de manera recurrente dentro de la industria: un buen activo minero no necesariamente se convierte por sí mismo en un buen negocio. Hace falta estructurarlo.
COSMIN: servicios alrededor de la industria Con esa lógica surgió posteriormente COSMIN, Consultoría y Servicios Integrales a la Minería e Industria S.A. de C.V.
La empresa comenzó atendiendo necesidades de consultoría y acompañamiento de proyectos, pero el contacto permanente con empresarios y concesionarios permitió detectar nuevas oportunidades dentro de la cadena de valor. Una de ellas fue la infraestructura. A través de actividades especializadas como la termofusión e instalación de tuberías de grandes diámetros, el equipo comenzó a participar tanto en proyectos mineros como en obras de infraestructura. Entre los trabajos destacados por Jiménez en la obra civil subraya su participación como prestador de servicios en el Acueducto Yaqui, donde menciona haber intervenido en la instalación de más de 150 kilómetros de tubería, trabajando con diámetros que iban aproximadamente de 24 hasta 65 pulgadas. También relata su participación como subcontratista en infraestructura hidráulica en Hermosillo y en proyectos vinculados con algunas de las operaciones mineras más importantes de la región. Para el empresario, esta diversificación demuestra algo relevante para la economía sonorense: la minería no solamente genera actividad dentro de la mina. A su alrededor se desarrolla una extensa cadena de proveeduría que involucra construcción, transporte, maquinaria, ingeniería, servicios especializados, tecnología, mantenimiento y múltiples actividades profesionales. El problema del financiamiento minero Sin embargo, durante su trabajo como consultor apareció constantemente una misma barrera: el financiamiento. Jiménez comenzó a recibir proyectos que necesitaban inversión para avanzar y, simultáneamente, a relacionarse con empresarios interesados en encontrar oportunidades dentro de la minería.
"Siempre lo que vimos fue falta de conexión correcta entre la inversión, conocimiento técnico y los proyectos. Hay proyectos buenos y también hay dinero. El problema es que unos están por un lado y otros por otro."
De esa necesidad surgió un modelo de vinculación mediante el cual la consultoría comenzó a trabajar no solamente para el propietario del proyecto, sino también como un punto de apoyo para el inversionista. El objetivo es que ambas partes puedan entender mejor qué existe detrás de una oportunidad minera antes de comprometer capital. Esta evolución dio origen a una plataforma digital actualmente en desarrollo, diseñada para facilitar la conexión entre proyectos mineros e inversionistas. La intención es trasladar al entorno tecnológico una actividad que tradicionalmente depende en gran medida de relaciones personales, recomendaciones y redes especializadas. Tecnología para conectar capital y minería La digitalización representa, desde su perspectiva, una oportunidad para reducir distancias dentro del ecosistema. Un inversionista puede tener capital disponible pero desconocer dónde encontrar proyectos adecuados. Al mismo tiempo, un concesionario puede contar con un activo potencialmente atractivo pero carecer de los contactos, la estructura empresarial o los recursos necesarios para presentarlo correctamente ante inversionistas. La plataforma pretende funcionar como un punto de encuentro entre ambos mundos, acompañado por servicios de consultoría que permitan analizar y estructurar las oportunidades. El modelo también tiene una expresión presencial. Jiménez participó en la creación de NOVAMINING, un encuentro diseñado para reunir en un mismo espacio a proyectos mineros, inversionistas, proveedores y actores relacionados con el sector. La segunda edición está programada, de acuerdo con lo expresado durante la entrevista, para los días 10 y 11 de septiembre 2026. La lógica vuelve a ser la misma: generar conexiones que puedan convertirse posteriormente en negocios, inversión y proyectos. La proveeduría como oportunidad económica Una de las enseñanzas que Jiménez reconoce dentro de su trayectoria provino de trabajar cerca de empresarios con amplia experiencia en construcción e infraestructura minera. Más allá del conocimiento técnico, asegura que esto le permitió comprender administración, costos, ejecución de proyectos y toma de decisiones empresariales. Esa experiencia cambió también su manera de entender la minería. El negocio no necesariamente está únicamente en ser propietario de una mina. Existe una economía completa alrededor de ella. Una operación minera requiere proveedores durante prácticamente todas las etapas de su vida servicios como: exploración, construcción, operación, procesamiento, transporte y mantenimiento entre muchos otros. Para estados mineros como Sonora, fortalecer empresas locales capaces de competir por esos contratos puede representar una oportunidad adicional para retener una mayor parte de la derrama económica generada por la industria.
Impulsores de Sonora: una visión más allá de la minería
La siguiente etapa que Jiménez plantea amplía esta filosofía hacia otros sectores. Bajo el nombre de Impulsores de Sonora, trabaja en una iniciativa que busca generar alianzas entre empresarios para promover actividades estratégicas del estado. La minería ocupa naturalmente un lugar relevante dentro de esa visión, pero no es la única. Agricultura, ganadería, pesca y nuevas actividades relacionadas con tecnología y economía digital forman parte de los sectores que considera necesarios para construir una estrategia de desarrollo más amplia. La intención es aprovechar las capacidades productivas que Sonora ya posee y conectarlas con inversión nacional e internacional, empresarios y nuevas oportunidades de mercado.
"Queremos impulsar Sonora impulsando las actividades fuertes de Sonora", resume.
De competir individualmente a construir alianzas
Después de años participando en diferentes proyectos, Jiménez considera que una de las decisiones empresariales más importantes ha sido aprender a delegar. Su filosofía actual consiste en construir equipos, proporcionar herramientas y permitir que las personas responsables de cada empresa puedan operarlas sin que el fundador tenga que intervenir permanentemente. "Si quieres que te vaya bien, dale libertad y herramientas a tu gente. Dales confianza." Esto también explica su visión para los próximos años. Más que concentrarse exclusivamente en crear nuevas empresas, busca desarrollar alianzas capaces de escalar proyectos que ya se encuentran en marcha y atraer nuevas oportunidades hacia Sonora. Su aspiración es ambiciosa: contribuir desde el sector empresarial a que México fortalezca su posición económica internacional. Y para conseguirlo, considera que será necesario dejar de observar aisladamente al minero, al inversionista, al proveedor y al gobierno. El verdadero potencial aparece cuando esos actores pueden encontrarse y trabajar bajo objetivos comunes. En un estado con una profunda tradición minera y una extensa base productiva, el reto quizá no sea solamente descubrir nuevas oportunidades. También será aprender a conectarlas procurando siempre el bienestar del prójimo.



