Economía
Semiconductores y geopolítica: México ante la oportunidad de convertirse en potencia tecnológica
Luis Núñez Noriega analiza el nuevo orden económico global y plantea que la educación, la formación de talento y el desarrollo de proveedores nacionales serán determinantes para aprovechar la transformación tecnológica.
Hermosillo, Sonora.— La disputa por el control de los semiconductores está redefiniendo las relaciones económicas internacionales y abriendo nuevas oportunidades para México. Así lo expuso el Dr. Luis Núñez Noriega durante su participación en el 31.º Encuentro Nacional sobre Desarrollo Regional en México, AMECIDER 2026, celebrado en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD), en Hermosillo, Sonora.
Como parte del Programa de Presentación de Libros y Revistas del encuentro académico, la ponencia de Núñez Noriega estuvo precedida por las presentaciones de Ignacio Alonso Velazco, autor del libro Derecho Humano a la Igualdad y No Discriminación de las Personas con Nacionalidad Mexicana por Naturalización, y de Ma. del Rosario Silva Arciniega, autora de Hacia la Reconfiguración del Trabajo Social en Salud.
Posteriormente, Núñez Noriega presentó su libro La geopolítica de los semiconductores, ¿un nuevo orden global?, en el que analiza la importancia estratégica de estos componentes electrónicos para la economía mundial y la competencia tecnológica entre las grandes potencias.
El economista e investigador explicó que los semiconductores son indispensables para la industria, la inteligencia artificial, las telecomunicaciones, la medicina, el transporte y la defensa nacional. Su producción y disponibilidad se han convertido en factores decisivos para la competitividad económica y el liderazgo tecnológico de los países.
Señaló que la concentración de la manufactura de semiconductores en Asia y las interrupciones de las cadenas de suministro durante la pandemia evidenciaron la vulnerabilidad de numerosas industrias. Esta experiencia contribuyó a que Estados Unidos impulsara políticas para recuperar capacidades productivas, atraer inversiones y fortalecer su autonomía tecnológica frente a la creciente competencia con China.
México ante una oportunidad estratégica
En este escenario, México cuenta con ventajas por su proximidad geográfica con Estados Unidos, su integración comercial mediante el T-MEC y su base industrial. Sin embargo, el ponente advirtió que el reto no consiste únicamente en atraer empresas extranjeras, sino en desarrollar capacidades nacionales para participar en las cadenas de valor de las nuevas industrias tecnológicas.
Núñez Noriega destacó que la reorganización de las cadenas globales de suministro abre posibilidades para que empresas mexicanas se conviertan en proveedoras de componentes, materiales y servicios especializados, siempre que fortalezcan sus capacidades técnicas y productivas.
Educación y talento, la prioridad estratégica
Uno de los planteamientos centrales de la conferencia fue la necesidad de fortalecer la formación de talento especializado. Para el investigador, el desarrollo de capacidades en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas será determinante para que México responda a las nuevas exigencias de la industria.
El avance de la automatización y la inteligencia artificial está transformando los procesos manufactureros y modificando las habilidades que requieren las empresas. Actividades que antes podían mantenerse durante años ahora evolucionan con mayor rapidez, lo que hace indispensable impulsar la capacitación continua, las certificaciones técnicas y las microcredenciales.
También subrayó la importancia de preparar a los trabajadores cuyas funciones puedan verse desplazadas por la automatización, mediante programas de reconversión laboral orientados a nuevas actividades, como la programación, la operación de sistemas automatizados y el mantenimiento de equipos industriales.
En su análisis, la educación debe vincularse estrechamente con las necesidades productivas, mediante una coordinación efectiva entre gobiernos, universidades, instituciones tecnológicas y empresas.
Proveedores mexicanos, más allá del ensamblaje
Otro de los temas abordados fue la posibilidad de incorporar a las empresas mexicanas en los distintos niveles de proveeduría de la industria de semiconductores y otros sectores tecnológicos.
Núñez Noriega explicó que la oportunidad exige identificar con precisión los componentes, materiales y servicios que demanda cada industria, así como determinar qué empresas nacionales pueden modernizar sus procesos para atender esos requerimientos.
Incluso sectores tradicionales, como el plástico y las autopartes, podrían encontrar oportunidades en materiales especializados y componentes de mayor sofisticación, siempre que desarrollen las capacidades técnicas, los estándares de calidad y la infraestructura necesarios.
El objetivo, sostuvo, debe ser evitar que las nuevas inversiones se conviertan exclusivamente en enclaves de exportación con escasa vinculación con la economía nacional. Para ello, planteó fortalecer la proveeduría mexicana, facilitar el acceso a tecnología y financiamiento, y promover empresas capaces de competir en mercados de alto valor agregado.
Políticas públicas para una transformación de largo plazo
El ponente destacó que aprovechar esta coyuntura requiere políticas públicas sustentadas en investigación, información económica y conocimiento de las cadenas productivas. La atracción de inversiones debe acompañarse de estrategias industriales y educativas que permitan desarrollar capacidades nacionales y elevar la competitividad.
Al referirse a las experiencias de China, Corea del Sur y Taiwán, señaló la importancia de la especialización tecnológica, la formación de capital humano y la continuidad de los esfuerzos para consolidar industrias estratégicas.
Desde esta perspectiva, consideró que México podría aspirar a convertirse en una potencia tecnológica en un horizonte de 15 a 20 años, siempre que logre coordinar sus políticas educativas, económicas e industriales y fortalecer la participación de sus propias empresas.
La conferencia dejó como reflexión que la competencia mundial por los semiconductores no representa únicamente un desafío geopolítico, sino también una oportunidad para replantear el modelo de desarrollo mexicano.
El país tendrá que decidir si participa principalmente como plataforma de manufactura y exportación o si avanza hacia una economía con mayor innovación, conocimiento especializado y capacidad para desarrollar tecnología propia.
Para Núñez Noriega, aprovechar esta coyuntura exige comprender el momento histórico, preparar a las nuevas generaciones y construir políticas públicas capaces de traducir la transformación tecnológica global en oportunidades de desarrollo, empleo calificado y crecimiento económico para México.



