Economía
Paquete Económico y Reforma Fiscal 2027: los cambios que marcarán la agenda tributaria en México

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Paquete Económico y Reforma Fiscal 2027: los cambios que marcarán la agenda tributaria en México

CPC José Fidel Ramírez Jiménez MDF·15 de septiembre de 2026·2 min

El Paquete Económico 2027, presentado al Congreso el 8 de septiembre de 2026, combina disciplina fiscal, mayor recaudación y medidas de simplificación para pequeños contribuyentes. La propuesta estima un crecimiento económico de entre 1.5% y 2.5% y busca que los ingresos tributarios alcancen 15.9% del PIB, sin crear impuestos generales nuevos, pero reforzando el combate a la evasión y la elusión.

En materia de ingresos, la iniciativa proyecta aumentos relevantes frente a 2026: ISR por 3.289 billones de pesos, 7.1% más; IVA por 1.768 billones, 11.3% más; e IEPS por 828 mil millones, 8.8% más. En contraste, los ingresos por impuestos al comercio exterior disminuirían alrededor de 8.7%. La LIF propone reducir la retención anual de ISR sobre intereses de 0.90% a 0.68%, mantener tasas de recargos y continuar programas de regularización fiscal.

Uno de los cambios más visibles es la ampliación del Régimen Simplificado de Confianza (RESICO): el límite de ingresos para personas físicas pasaría de $3.5 a $5 millones de pesos y para personas morales de $35 a $50 millones de pesos. Para RESICO, persona física, se propone, además, una opción simplificada de IVA del 7% sobre actos o actividades gravados efectivamente cobrados; quien la ejerza no podría acreditar el IVA trasladado por proveedores ni el pagado en importaciones.

La reforma a la LISR endurece el control sobre contribuyentes de mayor capacidad. Para personas morales con ingresos superiores a $50 millones se plantean límites a deducciones y la amortización de pérdidas fiscales hasta por 50% de la utilidad fiscal. Asimismo, el límite para deducir intereses netos bajaría de 30% a 20% de la utilidad fiscal ajustada.

Finalmente, la estrategia recaudatoria descansa en mayor fiscalización: combate a factureras, operaciones simuladas, evasión en plataformas digitales, pagos al extranjero y prácticas que erosionen la base gravable. El mensaje central es claro: simplificación para pequeños contribuyentes y mayor control para estructuras empresariales de mayor tamaño.

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