Comercio Internacional
De Polonia a Sonora: ciencia, naturaleza y una apuesta empresarial por México

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De Polonia a Sonora: ciencia, naturaleza y una apuesta empresarial por México

KYA Natural nació de una búsqueda personal alrededor del ácido fúlvico y terminó convirtiéndose en una plataforma empresarial con aplicaciones en suplementación humana, nutrición animal, agricultura y cosmética. Ahora, a través de YEOMEX y junto con socios sonorenses, la compañía busca construir desde México una operación propia que conecte conocimiento europeo con el potencial productivo y comercial de Norteamérica. - Kamila Gasiewska

Luis F. Núñez·15 de septiembre de 2026·9 min

Esta historia no comenzó con un plan de negocios. Comenzó con una pregunta personal.

Después de que Aleksandra, socia y mejor amiga de la entrevistada, recibiera un diagnóstico de hipotiroidismo severo, comenzó a investigar enfoques más holísticos relacionados con la salud. Esa búsqueda la llevó hacia las sustancias húmicas y, particularmente, hacia el ácido fúlvico. Al principio nadie estaba pensando en construir una empresa, pero la investigación comenzó a generar nuevas preguntas sobre la materia prima, su origen, los procesos de extracción, las diferencias entre productos y la distancia que podía existir entre la evidencia disponible y el marketing.

Durante la pandemia, Aleksandra, su hermano Maciej y ella decidieron profundizar en el proyecto. Fue entonces cuando dejaron de observar el ácido fúlvico exclusivamente desde la perspectiva de un suplemento y comenzaron a estudiar sus posibles aplicaciones en diferentes sectores, entre ellos salud humana, animales, agricultura y cosmética.

De esa evolución nació KYA Natural y marcas como terra+ y Fulvi Pets.

Creo que lo interesante de nuestra historia es que empezamos desde una experiencia personal, pero bastante rápido entendimos que si queríamos construir algo serio alrededor del ácido fúlvico, nuestra propia experiencia no era suficiente. Necesitábamos ciencia.

Esa decisión terminó definiendo buena parte de la filosofía de la empresa: investigar, preguntar y evitar aceptar una afirmación solamente porque suena convincente.

De un producto a una plataforma empresarial

El ácido fúlvico es una fracción de las sustancias húmicas que se originan durante procesos naturales de descomposición y transformación de materia orgánica. Su composición puede variar dependiendo de factores como la materia prima de origen y los procesos utilizados para su extracción.

Lo que llamó la atención de los fundadores fue que su utilización potencial no estaba restringida a una sola industria. Durante años, las sustancias húmicas y fúlvicas estuvieron fuertemente relacionadas con agricultura, pero actualmente existe también interés en campos como suplementación, nutrición animal, bienestar y cosmética.

Ese carácter transversal terminó modificando incluso la manera en que KYA Natural entiende su negocio.

No estamos hablando de una sustancia ligada a una sola industria.

La pregunta dejó de ser solamente cómo vender más producto terminado y comenzó a ser qué tipo de ecosistema empresarial podía desarrollarse alrededor de una misma materia prima.

Actualmente trabajan con marcas propias para consumidor final, principalmente terra+ en suplementación humana y Fulvi Pets para animales de compañía. Paralelamente desarrollan soluciones relacionadas con agricultura y animales de producción, además de una división B2B dedicada al suministro de materias primas para otras compañías de suplementos, cosmética, nutrición animal y agricultura.

Para la empresa, esta última vertiente abre una posibilidad especialmente interesante: que otras compañías utilicen su materia prima para desarrollar productos y aplicaciones diferentes.

El mundo es enorme. Hay pastel para todos.

La frase refleja una filosofía empresarial que aparecería repetidamente durante la entrevista. En lugar de considerar automáticamente a todas las compañías de una misma industria como competidoras, la apuesta es buscar posibilidades de colaboración que ayuden a desarrollar una categoría completa.

La ciencia como parte del modelo de negocio

El crecimiento comercial no ha eliminado una de las preocupaciones originales del proyecto: comprender mejor aquello que están comercializando.

En enero de 2026, según explica la entrevistada, se publicó en Scientific Reports, de Nature Portfolio, una investigación sobre dos formulaciones humanas de ácido fúlvico con las que trabaja la compañía. El estudio analizó distintos elementos relacionados con citocompatibilidad, genotoxicidad, procesos vinculados con inflamación y modelos de microbiota.

Para KYA Natural, aquello representó un avance importante, aunque la propia empresa evita interpretar una publicación como una respuesta definitiva sobre todos los posibles usos del compuesto.

Una publicación no significa que de repente tengamos respuesta para todo. De hecho, para mí lo más interesante de la ciencia es exactamente lo contrario: cada estudio muestra algo, pero también deja claro qué todavía falta investigar.

La intención es continuar avanzando en investigación, incluyendo eventualmente investigación clínica.

Esa búsqueda de evidencia también forma parte de la estrategia de diferenciación de la empresa. Detrás de un producto, sostiene, existen materia prima, análisis, documentación, regulación, producción y ciencia. Por ello, acelerar un lanzamiento sacrificando controles puede terminar generando costos posteriores.

No soporto la mediocridad. Me gusta avanzar rápido, pero no a costa de la calidad.

México no como mercado de exportación, sino como plataforma

La llegada a México comenzó por razones personales. Durante la pandemia, el país se convirtió para la entrevistada en un lugar particularmente importante. Con el tiempo, aquella relación personal comenzó a observarse también desde una perspectiva empresarial.

La conclusión fue que México no debía tratarse simplemente como otro destino al cual exportar productos fabricados en Europa.

Nos fuimos con todo.

La decisión se materializó con la creación de YEOMEX junto con socios sonorenses. El objetivo, explica, es construir una empresa mexicana con red, socios e identidad propia, conectándola al mismo tiempo con conocimiento, relaciones, tecnología y experiencia desarrollados en Europa.

No queremos mandar producto desde Polonia, encontrar un distribuidor y decir que 'estamos en México'. Queremos construir aquí una empresa real.

Sonora ocupa una posición especial dentro de esa estrategia por su cultura industrial, experiencia exportadora y relación natural con Estados Unidos. Desde esta plataforma, la empresa identifica oportunidades principalmente en suplementación humana, mascotas, animales de producción y agricultura.

La escala del mercado mexicano también forma parte de la apuesta. El documento de la entrevista cita dos análisis que sitúan el mercado nacional de suplementos dietéticos alrededor de los 2.6 a 2.9 mil millones de dólares en 2025, aunque con metodologías y proyecciones diferentes. Más allá de la cifra específica, la compañía observa una transformación del consumidor: mayor interés por conocer qué contiene un producto, de dónde proviene su materia prima, quién lo fabrica y qué análisis o investigaciones existen detrás de él.

Las mascotas representan otra vertiente importante. La entrevistada destaca no solamente el tamaño del mercado, sino un cambio cultural mucho más profundo: los animales de compañía ocupan un lugar cada vez más cercano al núcleo familiar y eso modifica el gasto relacionado con alimentación, atención veterinaria y bienestar.

Cuando un animal se convierte emocionalmente en parte de la familia, cambia completamente cuánto estamos dispuestos a invertir en su salud y bienestar.

Agricultura, ganadería, cosmética y alimentos funcionales amplían todavía más el horizonte. Para la empresa, México reúne escala, consumidores, industria, producción agrícola y acceso privilegiado al mercado estadounidense.

Cuando me preguntan dónde veo oportunidades en México, mi respuesta es bastante sencilla: en casi todas partes, si sabes mirar.

Una empresa natural que quiere ir más allá del marketing

La relación con la naturaleza tampoco surgió como una estrategia comercial. La entrevistada creció en el campo, rodeada de bosque, jardín, animales y alimentos producidos directamente en su entorno familiar. Recuerda también a su madre elaborando cosméticos naturales con plantas provenientes del jardín, bosque o campo.

Esa experiencia influye hoy en la manera en que observa el mercado del bienestar.

Su crítica está dirigida hacia una industria que puede hablar constantemente de healthy lifestyle, suplementos, superfoods y productos naturales mientras deja en segundo plano preguntas mucho más elementales sobre la calidad del suelo, el agua, los alimentos y el entorno.

Un empaque bonito y una hoja verde en la etiqueta no convierten automáticamente un producto en algo saludable.

Para ella, el concepto de bienestar debería comenzar mucho antes del consumo de un suplemento.

Para mí una vida saludable empieza mucho antes de abrir una botella de suplementos.

Hacer negocios entre dos culturas

Construir una empresa entre Polonia y México también ha implicado aprender a trabajar entre culturas empresariales diferentes.

La entrevistada reconoce que su formación polaca se refleja en una manera de trabajar orientada hacia rapidez, disciplina, documentación y resolución inmediata de problemas.

Si algo puede estar listo hoy, probablemente estoy pensando por qué no estuvo listo ayer.

México le ha mostrado otra dimensión. Aquí, señala, las relaciones personales tienen un peso considerable, los procesos pueden manejar tiempos diferentes y existen elementos de la vida que no necesariamente quedan subordinados al trabajo.

Su primera reacción fue intentar modificar la manera de trabajar de quienes la rodeaban. Con el tiempo llegó a una conclusión diferente.

La única persona cuyo approach realmente puedo cambiar soy yo.

El objetivo dejó entonces de ser importar una cultura empresarial europea y pasó a ser encontrar un punto de equilibrio: conservar estándares de calidad, disciplina y rapidez, pero entender el contexto mexicano y aprovechar las fortalezas de ambas formas de trabajar.

Persistir no significa repetir

Cuando se le pregunta qué filosofía empresarial ha sido más importante en el desarrollo de KYA Natural, aparecen dos conceptos: persistencia y colaboración.

La persistencia ha sido necesaria porque el crecimiento no ha seguido una trayectoria lineal. Han enfrentado retrasos, barreras regulatorias y proyectos que inicialmente parecían sencillos y terminaron siendo mucho más complejos.

Pero hace una distinción importante.

Ser terco es repetir lo mismo esperando otro resultado; persistir es mantener el objetivo y estar dispuesto a cambiar el camino.

La colaboración ocupa un lugar igualmente importante.

La empresa reconoce que su desarrollo ha requerido científicos, universidades, proveedores, productores, clientes, distribuidores y socios. Para la entrevistada, construir relaciones de largo plazo exige resistir la tentación de intentar monetizar inmediatamente cada interacción.

No rechaza la rentabilidad; al contrario, reconoce que una empresa necesita crecer, generar utilidades y proteger su conocimiento. Lo que cuestiona es comenzar una relación preguntando exclusivamente cuánto dinero puede obtener cada participante antes de entender qué podrían construir juntos.

Primero quiero entender: ¿qué podemos crear juntos? ¿Tiene sentido? ¿Podemos aportar algo real? ¿Podemos construir una relación a largo plazo? Y después hablamos de cómo gana cada parte.

Su visión es que el crecimiento de una empresa también puede fortalecer a productores, proveedores, distribuidores y socios, creando un ecosistema donde diferentes participantes aumenten sus oportunidades conjuntamente.

Por eso propone cambiar una pregunta muy habitual dentro de los negocios.

En lugar de "¿Cómo compito contigo?", plantea comenzar preguntando: "¿Qué podríamos construir juntos?"

Entender antes de vender

Después de todo el recorrido, la filosofía de KYA Natural regresa al punto donde comenzó: hacer preguntas.

La innovación, sostiene la entrevistada, no siempre consiste en inventar una nueva molécula, tecnología o producto. Algunas veces aparece cuando se toma algo que existe desde hace muchísimo tiempo y se comienza a observar de otra manera.

El ácido fúlvico no es una invención moderna. Lo nuevo puede estar en cuánto se logra comprender sobre él, cómo analizarlo, cómo estandarizarlo y en qué aplicaciones tiene realmente sentido utilizarlo.

No queremos tomar algo natural, ponerlo en una botella y contar una historia bonita alrededor. Queremos entender qué tenemos entre manos.

Ese principio resume también la ambición detrás de KYA Natural y de su llegada a México. No se trata solamente de comercializar suplementos, sino de desarrollar conocimiento, materias primas y aplicaciones capaces de cruzar diferentes industrias y mercados.

México, y particularmente Sonora, aparece dentro de esa estrategia no solamente como un lugar para vender, sino como un espacio desde donde construir.

La entrevistada lo resume en una frase que probablemente contiene la esencia completa del proyecto:

No necesitamos mejorar la naturaleza. Necesitamos entenderla suficientemente bien para aprender a trabajar con ella.

Si ese conocimiento puede convertirse en soluciones útiles para personas, animales y agricultura, y al mismo tiempo sostener un negocio rentable, la apuesta habrá conseguido unir dos mundos que con frecuencia se presentan por separado: propósito y empresa.

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